El Madrid derrotó 2-0 al Sevilla en el Bernabéu con un gol de Mbappé que igualó el récord goleador de Cristiano en un año natural.
El francés igualó el récord goleador de Cristiano Ronaldo en un año natural tras marcar de penal en el triunfo 2-0 sobre el Sevilla, en una noche donde el Bernabéu volvió a mostrar su inconformidad con el juego del equipo y con Vinicius Jr.
Kylian Mbappé volvió a aparecer cuando el Real Madrid más lo necesitaba. En un partido incómodo, espeso y marcado por la tensión del Santiago Bernabéu, el delantero francés firmó el 2-0 definitivo ante el Sevilla desde los once metros y alcanzó el récord de goles de Cristiano Ronaldo en un año natural con la camiseta blanca.
Sin embargo, más allá del resultado y de la marca histórica, el encuentro volvió a dejar dudas sobre el funcionamiento colectivo del equipo de Xabi Alonso, incapaz de dominar con claridad incluso ante un rival irregular y condicionado por la expulsión de Marcão.
El Real Madrid cerró el 2025 ganando, pero no convenciendo. El Bernabéu pasó gran parte de la noche dividido entre la exigencia y la frustración, especialmente con Vini Jr., quien volvió a recibir silbidos tras varias pérdidas y decisiones precipitadas en ataque. La sensación general fue la de un equipo que depende demasiado de sus individualidades para resolver partidos que, sobre el papel, deberían controlar con mayor autoridad.
El Sevilla incomodó a un Madrid sin fluidez
El partido comenzó lejos del guion que esperaba el conjunto blanco. El Sevilla salió valiente, presionando arriba y buscando aprovechar las dudas defensivas del Madrid en transición. Los andaluces encontraron peligro principalmente a balón parado y consiguieron incomodar durante muchos minutos a un equipo merengue con poca claridad en circulación.
El Real Madrid tuvo posesión, pero no control. El mediocampo se mostró desconectado por momentos y el equipo volvió a sufrir para acelerar el juego con criterio. Arda Güler intentó asumir responsabilidades en la creación y fue de los pocos capaces de filtrar pases entre líneas, incluido uno para Mbappé que el francés no logró concretar.
Mientras tanto, el ambiente del Bernabéu comenzaba a endurecerse. Cada error técnico de Vinicius generaba murmullos y algunos silbidos aislados, reflejo de la creciente impaciencia de una grada que empieza a exigir mucho más del equipo y de algunas de sus figuras.
Bellingham volvió a sostener al Madrid
Cuando el partido comenzaba a atascarse peligrosamente para el Madrid, apareció Jude Bellingham. Al minuto 38, Rodrygo ejecutó un balón parado y el inglés atacó el espacio dentro del área para conectar un cabezazo que terminó en el 1-0.
El gol no solo alivió el marcador; también calmó temporalmente el ambiente en el estadio. Una vez más, Bellingham apareció como el futbolista capaz de cambiar la dinámica emocional de un partido que el Madrid no estaba jugando bien.
La anotación permitió a los blancos marcharse al descanso con ventaja, aunque dejando sensaciones poco convincentes. El Sevilla seguía vivo en el encuentro y el Bernabéu continuaba lejos de mostrarse plenamente satisfecho con el rendimiento colectivo.
Courtois sostuvo al equipo en el peor momento
La segunda mitad comenzó con un Sevilla mucho más agresivo. Los visitantes adelantaron líneas y obligaron al Real Madrid a defender cerca de su área durante varios minutos. Ahí apareció Thibaut Courtois, quien volvió a demostrar por qué sigue siendo uno de los pilares del equipo.
El belga realizó dos intervenciones clave ante Romero y Alexis Sánchez, evitando el empate en el momento más delicado del encuentro. Mientras el Sevilla crecía, el Madrid seguía mostrando dificultades para controlar el ritmo del partido y encontrar continuidad ofensiva.
El equipo de Xabi Alonso sobrevivía más por talento individual que por funcionamiento colectivo. La sensación de fragilidad seguía presente y el público lo percibía.
La expulsión de Marcão cambió el partido
El encuentro terminó de inclinarse al minuto 67, cuando Marcão vio la segunda tarjeta amarilla tras una dura entrada sobre Bellingham. Con superioridad numérica, el Real Madrid encontró más espacios y comenzó a instalarse definitivamente en campo rival.
Mbappé estuvo cerca de asistir a Rodrygo en el segundo gol, pero el disparo del brasileño terminó estrellándose en el travesaño. Aun así, el Sevilla ya mostraba señales de agotamiento físico.
El golpe definitivo llegó al minuto 85. Juanlu derribó a Rodrygo dentro del área y Alejandro Muñiz Ruiz señaló penalti. Mbappé tomó la pelota con absoluta tranquilidad y convirtió el 2-0, desatando la ovación del Bernabéu y firmando un nuevo capítulo en la historia del club.
Mbappé alcanza a Cristiano en medio de las dudas del Madrid
El tanto desde los once metros permitió a Mbappé igualar el récord goleador de Cristiano Ronaldo en un año natural con el Real Madrid, una marca reservada únicamente para futbolistas históricos del club.
Sin embargo, la noche dejó una lectura más compleja que el simple dato estadístico. El Madrid ganó y se marcha al parón navideño con tranquilidad en la clasificación, pero volvió a transmitir dudas futbolísticas importantes. El equipo depende demasiado de las acciones de Bellingham, las atajadas de Courtois y la contundencia de Mbappé para resolver partidos.
Mientras el francés sigue acumulando goles y registros históricos, el juego colectivo del equipo continúa sin despegar del todo. Y el Bernabéu, cada vez más exigente, empieza a perder paciencia.
El Real Madrid cerró el año con victoria, pero también con preguntas abiertas. Mbappé ya comparte récord con Cristiano Ronaldo; ahora el reto será liderar a un equipo que todavía busca encontrarse a sí mismo.