Kimi Antonelli consiguió su primera victoria en Fórmula 1 en el Gran Premio de China 2026
Kimi Antonelli hizo historia en el Gran Premio de China 2026 al convertirse en el segundo piloto más joven en ganar una carrera de Fórmula 1. El italiano lideró el doblete de Mercedes junto a George Russell, mientras Lewis Hamilton consiguió su primer podio con Ferrari.
La Fórmula 1 tiene una nueva estrella y su nombre es Kimi Antonelli. Con apenas 19 años, el piloto italiano conquistó el Gran Premio de China 2026 tras una actuación impecable en Shanghái, donde resistió la presión de George Russell y confirmó que Mercedes encontró a su nueva joya para la era post-Hamilton. El joven talento no solo logró su primera victoria en la categoría, sino que además se convirtió en el segundo piloto más joven en ganar un Gran Premio en toda la historia de la Fórmula 1.
Hamilton sorprendió en la salida, pero Antonelli reaccionó de inmediato
Después de conseguir la pole position el sábado, Antonelli parecía tener el control total del fin de semana. Sin embargo, la arrancada cambió por completo el panorama. Lewis Hamilton salió agresivamente desde la tercera posición y sorprendió a ambos Mercedes para colocarse líder en la primera curva, provocando la primera gran explosión de emoción en el Circuito Internacional de Shanghái.
Pero el liderato de Ferrari duró poco. Antonelli respondió apenas un par de vueltas después con una maniobra contundente para recuperar la primera posición antes del final del segundo giro. A partir de ahí, el italiano administró la carrera con una tranquilidad impropia de un novato, controlando los neumáticos y manteniendo siempre bajo vigilancia a Russell, quien nunca dejó de presionarlo desde la segunda plaza.
La carrera tomó un giro estratégico tras la aparición del único Safety Car de la tarde. Mercedes reaccionó perfectamente en boxes y mantuvo el doblete virtual, mientras Ferrari volvió a sufrir dificultades para sostener el ritmo en los momentos decisivos de la carrera.
Mercedes firma otro doblete y Antonelli entra en la historia
Antonelli jamás perdió el control tras el reinicio. Aunque tuvo un pequeño susto al bloquear en la curva 14 a pocas vueltas del final, el italiano mantuvo la calma y cruzó la meta con más de cinco segundos de ventaja sobre Russell.
La victoria representa mucho más que un simple triunfo. Antonelli se convirtió en el primer italiano en ganar una carrera de Fórmula 1 desde Giancarlo Fisichella en 2006, además de consolidar el impresionante inicio de temporada de Mercedes. El equipo alemán volvió a mostrarse dominante tanto en ritmo de carrera como en gestión estratégica, dejando claro que el W17 es, por ahora, el monoplaza referencia de la parrilla.
George Russell, por su parte, rescató un sólido segundo lugar después de perder ritmo tras el Safety Car y verse involucrado en la batalla interna entre los Ferrari. El británico sigue manteniéndose como líder del campeonato gracias a la consistencia mostrada en el inicio de temporada.
Ferrari mejora, Verstappen abandona y McLaren vive un desastre
La otra gran noticia del fin de semana fue Lewis Hamilton. El siete veces campeón del mundo consiguió su primer podio en un Gran Premio con Ferrari después de varios meses complicados desde su llegada a Maranello. El británico protagonizó un intenso duelo con Charles Leclerc durante buena parte de la carrera y finalmente logró quedarse con el tercer lugar.
Mientras tanto, Red Bull volvió a sufrir. Max Verstappen abandonó a once vueltas del final debido a un problema de refrigeración cuando rodaba dentro de la zona de puntos, profundizando aún más el complicado inicio de temporada para la escudería austriaca.
Pero si alguien salió realmente golpeado de Shanghái fue McLaren. Tanto Lando Norris como Oscar Piastri ni siquiera pudieron iniciar la carrera debido a fallos eléctricos en sus monoplazas, en un domingo para el olvido para el equipo británico.
China dejó claro que la temporada 2026 ya tiene nuevo protagonista. Y mientras la Fórmula 1 busca a la próxima gran figura de su generación, Antonelli acaba de levantar la mano con fuerza.